Tener un padrino o madrina de lectura
que pinte con un rodillo la palma
de la mano del ahijado o ahijada
Tener un padrino o madrina de lectura
que pinte con un rodillo la palma
de la mano del ahijado o ahijada
Septiembre nos encuentra con muchos festejos y uno de ellos es el día de la bibliotecaria.
¿Cómo salimos a festejarlo?
Con libros, por supuesto! Esta vez de la mano de las chicas y chicos de 7º grado que les leyeron a los demás.
Los libros que compartimos fueron:
Nina, una joven de 20 años, estudiante de periodismo, debe vaciar la biblioteca de la casa de su abuelo. Entre las páginas de un libro de propaganda nazi encuentra ocho cartas dirigidas a él que la acercarán a un pasado desconocido. Su abuelo escapó del nazismo, pero nunca quiso hablar demasiado de eso...
"Los nombres prestados" de Verónica Sukaczer
Este año el proyecto de padrinazgo lo comenzamos en biblioteca.
¿De qué manera?
1º Los padrinos y madrinas ayudaron a sus ahijadas y ahijados a decorar la bolsa de préstamo, entre lanas y risas todos salieron con sus bolsas decoradas.
2º Una tarde de jueves los más grandes los ayudaron a elegir su primer libro de préstamo y lo registraron en su ficha.
Un placer haberlos visto compartir esos momentos
Rafaela tiene dieciséis años y se siente invisible, aunque ella cree que sus caderas son demasiado grandes y que tiene una apariencia enorme. Además, Rafaela tiene una relación conflictiva con su madre. Tras una caída va a conocer a Simón, el primer chico que le hace algo más de caso, y con él va a entablar una relación entre la amistad y el amor.
Para leerlo 👉 acá
